El BCE decide continuar con la desescalada de los tipos de interés

El tipo de interés de referencia se sitúa ahora en el 2,5%, el más bajo desde febrero de 2023

Fecha: 06 Mar 2025

Banco Central Europeo

Durante la reunión mantenida este mediodía por el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se ha acordado seguir con la desescalada de tipos de interés, que lleva desde junio de 2024 acumulando seis decisiones seguidas de bajada del precio oficial del dinero. Con todo ello, el tipo de interés de referencia, el de la facilidad de depósito, se sitúa en el 2,5%, mientras que el tipo de las operaciones principales de financiación se establece en el 2,65%. Sin embargo, en el tono del anuncio de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, puede intuirse una mayor cautela a la hora de asegurar futuros recortes de tipos.

Tanto en esta decisión como en el cambio de discurso han influido varios factores. De un lado, el grupo de los llamados halcones, los gobernadores más propensos a la austeridad, siguen con cautela los recientes datos de inflación. Aunque esta haya descendido desde el 2,5% de enero hasta el 2,4% de febrero, estos miembros del BCE no dan aún a la inflación por estabilizada y ponen en primer término los riesgos de repunte existentes. En el otro lado se encuentran las posiciones que suavizan este argumento y que ponen el foco en las aún débiles tasas de crecimiento de las economías de la eurozona (estas evolucionaron positivamente sólo en un 0,9% en el último trimestre de 2024, frente al 3,5% de España).

Además, la actual guerra comercial auspiciada por la administración Trump aparece como otro factor que añade incertidumbre a la hora de analizar las previsiones sobre la inflación. Si bien el aumento de aranceles puede llevar a un encarecimiento de los productos comerciales, el debilitamiento que está sufriendo el dólar frente al euro resultaría en un abaratamiento de las importaciones de la UE, por lo que el efecto inflacionario se suavizaría. 

Todo ello se sitúa en un contexto en el que la Comisión Europea ya ha anunciado la intención de facilitar la movilización de 800 mil millones de euros para aumentar el gasto en defensa en la Unión Europea. Sin embargo, de esta suma sólo unos 150 mil millones procederían de la creación de un nuevo instrumento de financiación conjunto con condiciones ventajosas. El resto procedería del endeudamiento de los Estados miembro, previsiblemente desde un mercado secundario que se vería bastante influenciado por los tipos de interés. 

En conclusión, la incertidumbre sobre la guerra comercial y su incidencia sobre los precios, la evolución general de la economía y las necesidades de financiación de la Unión Europea convierten en una incógnita las futuras decisiones del BCE. Lo que sí está claro es que la decisión tomada hoy seguirá facilitando el crédito y la movilización del ahorro privado para una economía que necesita un impulso para volver a las tasas de crecimiento experimentadas antes de la crisis inflacionaria.
 

 


Fuente: UGT